Palabra de Vida de Octubre 2010

“La” Ley


Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
(Mt 22, 39) 1


Esta Palabra se encuentra ya en el Antiguo Testamento 2.
Para responder a una pregunta, Jesús se inscribe en la gran tradición profética y rabínica que estaba en búsqueda del principio unificador de la Torah, es decir, de la enseñanza de Dios contenida en la Biblia. El Rabino Hillel, contemporáneo suyo, había dicho: “Lo que te resulta odioso no se lo hagas a tu prójimo.Esto es toda la ley. El resto es interpretación” 3.
Para los maestros del hebraísmo, el amor al prójimo deriva del amor a Dios que ha creado al hombre a su imagen y semejanza, por lo cual no se puede amar a Dios sin amar su criatura: éste es el verdadero motivo del amor al prójimo y es “un gran principio general de la ley” 4.
Jesús valida este principio, y agrega que el mandamiento de amar al prójimo es similar al primero y el más grande mandamiento, es decir, el de amar a Dios con todo el corazón, la mente y el alma. Afirmando una relación de semejanza entre los dos mandamientos, Jesús los funde definitivamente y así hará toda la tradición cristiana, como dirá lapidariamente el apóstol Juan. “El que dice: “Amo a Dios”, y no ama a su hermano, es un mentiroso. ¿Cómo puede amar a Dios, a quien no ve, el que no ama a su hermano, a quien ve?” 5.
Prójimo – lo dice claramente todo el Evangelio – es todo ser humano, hombre o mujer, amigo o enemigo, al cual se debe respeto, consideración, estima. El amor al prójimo es universal y personal al mismo tiempo. Abraza a toda la humanidad y se concreta en aquel-que-está-cerca.
Pero, ¿quién puede darnos un corazón tan grande, quién puede suscitar en nosotros una benevolencia tal de hacernos sentir cercanos – prójimos – también de aquellos que son más ajenos a nosotros, como para hacernos superar el amor propio, para reconocernos en los demás? Es un don de Dios, es más, es el mismo amor de Dios que “ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado” 6.
No es por lo tanto un amor común, una simple amistad, pura filantropía, sino ese amor que fue derramado desde el bautismo en nuestros corazones: ese amor que es la vida de Dios mismo, de la Trinidad beata, de la cual nosotros podemos participar.
Entonces, el amor es todo, pero para poder vivirlo bien es necesario conocer sus cualidades que emergen del Evangelio y de la Escritura en general y que nos parece poder resumir en algunos aspectos fundamentales.
Lo primero es que Jesús, que murió por todos, amando a todos, nos enseña que el verdadero amor va dirigido a todos. No como el amor que vivimos nosotros tantas veces, simplemente humano, que tiene un radio restringido: la familia, los amigos, los vecinos... El amor verdadero que Jesús quiere no admite discriminaciones: no distingue tanto la persona simpática de la antipática, no existe para él el lindo, el feo, el grande o el pequeño; para este amor no hay diferencia entre el compatriota y el extranjero, el de mi Iglesia o de otra, de mi religión o de otra. Este amor ama a todos.
El amor verdadero, aún más, es el primero en amar, no espera ser amado, como en general es propio del amor humano, que ama a quien nos ama. No, el amor verdadero toma la iniciativa, como hizo el Padre cuando, siendo nosotros todavía pecadores, por lo tanto no amantes, mandó al Hijo para salvarnos.
Entonces: amar a todos y ser el primero en amar.
Aún más: el amor verdadero ve a Jesús en cada prójimo: “A mí me lo hicieron” 7 nos dirá Jesús en el juicio final. Y eso vale para el bien que hagamos y también para el mal, lamentablemente.
El amor verdadero ama al amigo y también al enemigo. Le hace el bien, reza por él.
Jesús quiere también que el amor que Él trajo sobre la tierra se vuelva recíproco. Que el uno ame al otro y viceversa, hasta llegar a la unidad.
Todas estas cualidades del amor nos hacen comprender y vivir mejor la palabra de vida de este mes.
Sí, el amor verdadero ama al otro como a sí mismo. Y esto debe ser tomado literalmente: hace falta justamente ver en el otro un sí mismo, y hacer al otro lo que uno se haría a sí mismo. El amor verdadero es aquél que sabe sufrir, gozar con quien goza, llevar los pesos del otro, que sabe, como dice Pablo, hacerse uno con la persona amada. Es un amor, por lo tanto, no sólo de sentimiento, o de bellas palabras, sino de hechos concretos.
Quien tiene otro credo religioso busca también hacer esto por la así llamada “regla de oro”, que encontramos en todas las religiones. La misma quiere que se haga a los otros lo que quisiéramos que fuese hecho a nosotros. Gandhi la explica de modo muy simple y eficaz: “No puedo hacerte mal sin herirme a mí mismo” 8.
Este mes, por lo tanto, tiene que ser una ocasión para volver a poner a foco el amor al prójimo, que tiene tantos rostros: del vecino de casa a la compañera de escuela, del amigo a la pariente más cercana. Pero también tiene rostros de esa humanidad angustiada que la TV trae a nuestras casas desde lugares de guerra y de catástrofes naturales. Una vez eran desconocidos y lejanos mil millas. Ahora se volvieron también ellos nuestros prójimos.
El amor nos sugerirá vez por vez qué hacer, y dilatará de a poco nuestro corazón sobre la medida del corazón de Jesús.



Chiara Lubich

1 - Este texto fue publicado en octubre de 1999.
2 -
Lev. 19, 18
3 - Talmud de Babilonia Shabbat, 31a.
4 - Rabino Akiba, cit. en Sifra, comentario rabínico a Lev. 19,18. (nuestra traducción).
5 - 1 Jn., 4, 20.
6 - Rom. 5, 5.
7 - Cf. Mt. 25, 40.
8 - Cf. Wilhelm Muhs, Palabras del corazón, Bs
. As.

Palabra de Vida - Septiembre de 2010

El perdón, fuente de paz

“No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” (Mt 18, 22)

Con estas palabras, Jesús responde a Pedro que, después de haber escuchado cosas maravillosas de su boca, le hizo esta pregunta: “Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?”. Y Jesús: “no te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”.
Pedro, probablemente, bajo la influencia de la predicación del Maestro, bueno y generoso como era, había pensado lanzarse en su nueva línea, haciendo algo excepcional: llegando a perdonar hasta siete veces.
Pero Jesús, al responder: “... hasta setenta veces siete”, dice que para Él el perdón tiene que ser ilimitado: hace falta perdonar siempre.
“No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.”

Esta Palabra nos hace acordar al canto bíblico de Lamec, un descendiente de Adán: “Porque Caín será vengado siete veces, pero Lamec lo será setenta y siete”2. Así comienza a expandirse el odio en las relaciones entre los hombres del mundo: aumenta como un río en plena creciente.
A este expandirse del mal, Jesús opone el perdón sin límite, incondicionado, capaz de romper el círculo de la violencia.
El perdón es la única solución para bloquear el desorden y abrir a la humanidad un futuro que no sea la autodestrucción.

“No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.”

Perdonar. Perdonar siempre. El perdón no es olvido que a menudo significa no querer mirar a la cara la realidad. El perdón no es debilidad, es decir, no tener en cuenta una ofensa por temor al más fuerte que lo cometió. El perdón no consiste en afirmar sin importancia lo que es grave, o bien lo que está mal.
El perdón consiste en abrir la posibilidad de una nueva relación a quien te ha hecho daño, por lo tanto, la posibilidad para él y para ti de recomenzar la vida, de tener un porvenir en el que el mal no tenga la última palabra.

“No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.”

¿Cómo se hará entonces para vivir esta Palabra?
Pedro le había peguntado a Jesús: “¿Cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano?”.
Y Jesús, entonces, al responder, tenía en la mira sobre todo las relaciones entre cristianos, entre miembros de la misma comunidad.
Y por lo tanto, antes que nada, que hace falta comportarse así con los otros hermanos y hermanas en la fe: en familia, en el trabajo, en la escuela o en la comunidad de la que se forma parte.
Sabemos que a menudo se quiere compensar con un acto, con una palabra correspondiente, la ofensa sufrida.
Se sabe que por diversidad de caracteres, o por nerviosismo, o por otras causas, las faltas de amor son frecuentes entre personas que viven juntas. Y bien, hace falta recordar que solamente una actitud de perdón, siempre renovada, puede mantener la paz y la unidad entre hermanos.
Estará siempre la tendencia a pensar en los defectos de las hermanas y de los hermanos, a acordarse de su pasado, a quererlos diferentes de cómo son... hace falta el hábito de verlos con un ojo nuevo, y nuevos ellos mismos, aceptándolos siempre, enseguida y hasta el fondo, aunque no se arrepientan.
Ánimo. Comenzamos una vida así, que nos asegura una paz jamás probada y mucha alegría desconocida.


Chiara Lubich

Palabra de Vida del Mes de Marzo

Palabra de vida   Marzo 2009

No hay imposibles

 

“Les aseguro que todo lo que pidan al Padre, él se lo concederá en mi Nombre”. (Jn, 16,23)1

 
 

    El espectáculo más absurdo que puedes observar en este mundo es por una parte la presencia de personas desorientadas, siempre en la búsqueda, que ante las inevitables pruebas de la vida, sienten la angustia de la necesidad, de la ayuda y el sentido de la orfandad y, por otra, la realidad de Dios, Padre de todos, que nada desea tanto cuanto usar su omnipotencia para atender a los deseos y a las necesidades de sus hijos.

    Es como un vacío que invoca la plenitud. Es como la plenitud que invoca un vacío. Pero no se encuentran.

    La libertad de la cual el hombre está dotado puede hacer también este daño.

    Pero Dios no deja de ser Amor para aquellos que lo reconocen. Escucha lo que dice Jesús: “Les aseguro que todo lo que pidan al Padre, Él se lo concederá en mi Nombre”.

    Y aquí estamos, tomando en consideración una de esas palabras ricas de promesas que cada tanto Jesús repite en el Evangelio. Con ellas te enseña, con acentos y explicaciones varias, cómo obtener lo que necesitas. Sólo Dios puede hablar así. Sus posibilidades no tienen límites. Todas las gracias están en su poder. Las terrenas, las espirituales, las posibles y las imposibles.

    Pero escucha bien. Él te sugiere “cómo” debes presentarte al Padre para tu pedido. “En mi Nombre”, dice. Si tienes un poco de fe estas tres breves palabras deberían darte alas.

    Mira, Jesús, que vivió aquí, entre nosotros, conoce las infinitas necesidades que tenemos y que tienes, y siente pena por nosotros. Y entonces, por cuanto concierne a la oración, se pone Él de por medio, y es como si te dijera: “Anda a ver al Padre de mi parte, y pídele esto y después esto otro y después aquello”. Él sabe que el Padre no puede decirle que no. Es su Hijo y es Dios.

    No vayas al Padre en tu nombre, sino en nombre de Cristo. ¿Recuerdas el dicho: “El embajador no lleva pena”? Tú, al ir al Padre en nombre de Cristo, funcionas como simple embajador. Los negocios se resuelven entre los dos interesados.

    Así rezan muchísimos cristianos que podrían dar testimonio de las innumerables gracias recibidas. Éstas revelan cotidianamente que sobre ellos vigila, atenta y amorosamente, la paternidad de Dios.

    A este punto puede ser que tú me respondas: “Pedí, pedí, en el nombre de Cristo, pero no obtuve”. Puede ser. Te dije antes que Jesús invita a pedir en otros pasajes del Evangelio, y da ulteriores explicaciones, que tal vez se te escaparon.

    Él dice, por ejemplo, que obtiene quien “permanece” en Él, y quiere decir en su voluntad. Entonces, puede ser que hayas pedido algo que no está en el designio de Dios sobre ti, y Dios no lo ve útil para tu existencia sobre esta tierra o en la otra vida, o piensa incluso que es dañino.

    ¿Cómo hace Él, que es tu Padre, para escucharte en estos casos? Te engañaría, y esto no lo haría jamás. Y entonces será útil que, antes de rezar, tú te pongas de acuerdo con Él y le digas: “Padre, yo te pido ésto en nombre de Jesús, si te parece que es un bien”.

    Y si la gracia pedida se condice con el plan que Dios en su amor pensó para ti, se cumplirá la palabra: “Les aseguro que todo lo que pidan al Padre, Él se lo concederá en mi Nombre”.

    Puede ser también que pidas gracias, pero no tengas ninguna intención de adecuar tu vida a cuanto Dios te pide. En este caso, ¿te parece justo que Dios te escuche? Él no quiere darte solamente un regalo, quiere darte la felicidad plena. Y ésta se obtiene tratando de vivir los mandamientos de Dios, sus palabras. No basta pensarlas solamente, ni siquiera limitarse a meditarlas, hace falta vivirlas. Si haces esto, obtendrás todo.

 

    Concluyendo: ¿quieres obtener gracias? Pide lo que quieras, en el nombre de Cristo, poniendo tu primera atención a su voluntad, con la decisión de obedecer la ley de Dios. Dios es muy feliz de otorgar gracias. Lamentablemente la mayoría de las veces somos nosotros los que le cerramos las manos.

                                    Chiara Lubich

 
 
 

Publicación mensual del Movimiento de los Focolares

1. Palabra de vida publicada en noviembre de 1978.

Conexion Telefonica

Conexión telefónica 

         14 de Febrero del 2009 

         ‘La Fiesta’1 

         Queridísimos: 

               (…) La vez pasada, en la Conexión, hemos hablado de unidad y afirmamos que podemos vivirla solamente si nos disponemos a recibir la gracia practicando el amor recíproco. Entonces sí, la unidad está hecha.

               Esta vez quisiera que observemos bien esta gracia, que la analizáramos un poco.

               ¿Qué es? ¿Quién es?

               Lo sabemos. No es - claro está - un simple punto de nuestra espiritualidad. Ésta atrae entre nosotros a una persona, a una persona que es Dios mismo. La unidad es Jesús entre nosotros.

               La unidad - dice un Padre de la Iglesia - es ese ‘acuerdo’ de pensamientos y de sentimientos, entre varias personas, que permite alcanzar la concordia que “une y contiene al Hijo de Dios”2.

               Esta presencia - nosotros podemos dar testimonio de ello - es fuente de una profunda felicidad: Jesús entre nosotros es la plenitud de la alegría, hace de nuestra vida y de todos los que viven la unidad una fiesta perenne.

               ¿Por qué?

               Lo explica otro Padre de la Iglesia hablando de Pentecostés, cuando los apóstoles quedaron tan llenos, desbordantes de gracia, de luz, de alegría que parecían ebrios.

               Dice este Padre: “Si bien Pentecostés ya pasó, la fiesta todavía no acabó; de hecho, cada reunión es una fiesta. ¿De dónde se deduce esto? De las palabras de Cristo, que dice: ‘Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos’.

               Por tanto - sigue diciendo - cada vez que Cristo está presente en una reunión, ¿qué mejor prueba de que se trata de una fiesta?”3.

               Ésa es la verdadera fiesta que el corazón humano busca.

               Nosotros estamos llamados a suscitar esta fiesta en medio del mundo, a que en él palpite esa alegría que brinda plenitud.

               Y lo podemos hacer en nuestras pequeñas o grandes comunidades, en nuestros congresos, en nuestros centros y ciudades.

               Es lo que debemos hacer y enseñar, porque actuar de modo tal que Jesús y su alegría estén entre nosotros no es más que vivir la Iglesia.

               Vivir con Jesús en medio, de hecho, no es una práctica que sólo los miembros del Movimiento deben realizar. Vivir con Jesús en medio nos inserta vitalmente en la presencia de Jesús en su Iglesia.

               De hecho, los Padres, para explicar la presencia de Dios en la Iglesia, se avalan de dos frases: “Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18, 20) “Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20)

         (…)

               Y para saber por dónde empezar, les doy un consejo, fruto de una experiencia que hice: seamos los primeros en amar, empezando ya y enseñémoslo a todos. La respuesta se facilita y algunas veces - al menos entre nosotros - es automática. Y Jesús está en medio de nosotros y con Él, la fiesta. 

         Chiara 

         Hoy 

                  
  • Especial Cameroun
 
          • 500 seminaristas en el congreso por el 40° del Movimiento Gens
 
                  
  • Intitulación a Chiara del Centro Mariápolis de Cádine
 
                  
  • Con Eli en Sudamérica
 
 
 
 
 

Especial Cameroun  

         "Cry Die" por Chiara y visita de Emmaus y Giancarlo  

         Estamos en Fontem, Cameroun, África occidental. El 10 de enero es el día del "Cry Die" de Chiara Lubich, al que participan algunos miles de personas: entre la muchedumbre, más de 20 Fon o sea los reyes, llegados con sus pueblos. Invitados especiales, Emmaus y Giancarlo.

         El "Cry Die", literalmente, la muerte del llanto, es la solemne ceremonia del fin del luto, que se desarrolla según los antiguos usos de la tradición cultural y religiosa del pueblo Bangwa.

          El rito se refiere a la reina mandada por Dios o bien la Mafua Ndem, apelativo atribuído a Chiara en el 2000 de parte del rey, durante su última visita a Fontem.

         No estamos delante de una manifestación folklórica, de un espectáculo étnico, de la repetición de un rito. Ninguna ficción. Es el dolor que encuentra expresión pública y participación coral. Es el dolor por la pérdida de la persona amada.

         Secado el llanto del rostro, desborda la alegría por la vida que continua. Y la vida se expresa en danza, canto, unión. Se alternan grupos en vestidos llamativos, coros, coreografías rituales, gigantescas máscaras de madera, equilibristas sobre zancos. Hasta el momento culminante: la danza real, en la cual la parte principal la hace el Fon acompañado por la Mafua (su hermana, Christine) la reina.  

         En aquel mismo escenario, en junio de 1966, el padre del actual rey, el fon Defang, había acogido a Chiara con profunda gratitud, porque los focolarinos, médicos y enfermeros mandados por ella a esa selva ecuatorial, empezaron a combatir la elevada mortalidad infantil que diezmaba el pueblo Bangwa. 

         El actual fon en su intervención recuerda esos principios, hasta revivir la desaparición de esa mujer mandada por el Cielo. Y dirigiéndose a Emmaus y a Giancarlo añade: "Los zapatos de Chiara eran tan grandes que cualquiera habría tenido miedo de calzarlos... Estamos seguros de que han aceptado la nueva tarea con temor, pero sabemos que Jesús les ha dicho a sus discípulos "no son ustedes los que me han elegido, sino que yo los he elegido a ustedes”.

         Después confirma: "El pacto que mi padre estableció con Chiara continuará entre el pueblo Bangwa y el Movimiento de los Focolares”.  

         La antorcha entregada a Emmaus en nombre del pueblo es símbolo de la unidad renovada. El Fon dona luego a ella y a Giancarlo los vestidos reales tradicionales y los honra con el título de "Custodios del trono”, es decir custodios de la herencia de Chiara. Los dos ahora forman parte todavía más del pueblo y la cultura Bangwa.

          “Vine -comienza diciendo Emmaus - con mucha gratitud a Dios que a través de las circunstancias condujo mis pasos para hacerme hacer el primer viaje continental justamente a África. Estoy aquí para admirar los frutos que el corazón de Chiara ha generado en estos pueblos”.

         Emmaus repasa la aventura de Fontem, desde los primeros pasos hasta los hechos recientes, como confirmación de las proféticas palabras de la fundadora sobre esta tierra bendita.

          "La celebración de hoy - continúa Emmaus - es el signo de que juntos queremos seguir viviendo la herencia de Chiara”. 

         El día antes, 9 de enero, en la gran iglesia de St. Claire en Menji, capital del distrito de Lebìalem, fue celebrada la misa solemne de conmemoración por Chiara. La presidió el arzobispo emérito de Bamenda, Paul Vèrdzekov, en nombre de mons. Lysinge, obispo de Mamfe, empeñado en la Conferencia Episcopal camerunense para la preparación de la próxima visita del Papa.

         Estaba acompañado por Giancarlo, por el vicario del card. Tumi (arzobispo emérito de Douala), y una veintena de sacerdotes. Dos mil personas dentro, algunos cientos fuera. El Evangelio es de Juan: la página del testamento de Jesús.

         El arzobispo hizo de la homilía un coloquio con Chiara y revivió su gesta en esta tierra. La celebración, con espléndidos coros y procesiones bailadas, involucraba todo, cuerpo y alma, y era un festivo rendimiento de gracias a Dios por el regalo de Chiara.

         Enseguida después de la Misa, sobre la plaza delante del hospital, fue descubierta una estatua de fibra de vidrio, que el Fon encargó al Centro Ave, el taller artístico de la ciudadela de Loppiano.  Representa a Chiara inclinada hacia adelante, yendo hacia Dios, acompañada por tres niños que representan las generaciones Bangwa.

         También es presentada la Fundación Chiara Lubich, iniciativa promovida por personalidades, ex estudiantes de nuestro College, para favorecer el acceso a la educación de muchos chicos y promover la fraternidad universal. 

          Por la tarde, encuentro de Emmaus y Giancarlo con 18 fon. Han expresado el deseo de permanecer ligados, en unidad entre ellos y con el Movimiento, y de seguir el camino trazado por Chiara, difundiendo la nueva evangelización en sus reinos. 

         El 8 de enero también se había celebrado una misa en la parroquia de Fonjumetaw, localidad a 1600 metros de altitud a una hora de Fontem, seguida por un encuentro con el Fon y con su pueblo.

         Los días siguientes fueron dedicados a una serie de citas. Domingo 11, visita al Fon de Fotabong. El 12, encuentro con el prefecto del distrito de Lebialém del que forma parte Fontem.

          El dr. François Amougou y su señora han demostrado una sensibilidad particular por la espiritualidad de Chiara.

         Luego, visita al hospital, rico en vitalidad y actividad con el nuevo pabellón para las enfermedades infecciosas, próximo a entrar en funcionamiento; al Colegio, con sus 520 estudiantes que han hecho propio el mandato que Chiara había confiado en el 2000 a los estudiantes de ese momento: "Todo vence el amor”; a la central hidroeléctrica, donde cada cosa habla de Piero Pasolini, uno de los primeros focolarinos: ingeniero, con su creatividad y su amor concreto ha hecho posibles muchos proyectos en favor de la población de Fontem.  

         Durante dos días en Fontem también se desarrolló el encuentro con los responsables de las 10 zonas de la Obra en Africa. Fue una real gira por el continente, con la alegre sorpresa de verlo sembrado en todas partes por los frutos producidos por el ideal de la unidad. 

         La mañana del 15 de enero el obispo del lugar, Francis Teke Lysinge, fue a saludar a Emmaus y Giancarlo. Les agradeció su visita, que asegura continuidad a la obra de Chiara . 

         Por la tarde se deja Fontem y se va hacia Bamenda en el Noroeste de Camerún. En el Centro Mariapoli, a las puertas de la ciudad, se desarrolló el encuentro de los miembros del Movimiento de esa zonita. Presentes los Fon de Akum y Nsongwa que otorgaron a Emmaus el título de Mafuo, madre del fon, y a Giancarlo, el de Ndifor, el que cuida a los suyos.  

         En Bamenda, visita al arzobispo Cornelius Esua, que recuerda su encuentro con Emmaus en el Sínodo. Conoció el Movimiento cuando era seminarista. Aprecia mucho la nueva evangelización, sobre todo el empeño de los Fon en primera persona.  

         En Douala, por último, el gozoso encuentro con la comunidad de la otra zona de Camerún que llega hasta el norte y a la capital Yaoundé y comprende la República Centroafricana, Gabón, Guinea ecuatorial, Chad.  

         Concluye el primer viaje continental de Emmaus y Giancarlo. África fue la meta, favorecida por la invitación del Fon de Fontem. Y la imagen de Fontem queda grabada en la memoria.

         Al comienzo se había contemplado, desde una altura, un valle en medio de la selva. Desde ese mismo punto en el cual Chiara se detuvo, en 1969, ahora se puede contemplar la realización de lo que proféticamente dijo en aquel momento: “Ya veo surgir en este lugar una gran ciudad, una ciudad que será famosa en todo el mundo, no tanto porque tendrá muchas riquezas materiales, sino porque en ella brillará una luz que iluminará a todos y que todos querrán tener: es la luz que brota del amor fraterno, mantenido siempre encendido entre nosotros, en nombre de Dios.

         Y aquí, en este lugar, donde una vez reinaba la foresta, acudirá mucha gente para aprender cómo se hace para amar, cómo se hace para cambiar el mundo”. 
 

I° Congreso sobre la religión tradicional africana 

         "Por primera vez en mi vida intuí que tendríamos que ver también con personas de tradiciones no cristianas”. Esta frase profética de Chiara se remonta al 19 de junio de 1966: era su primer encuentro con el entonces Fon de Fontem y su pueblo.

         La emoción, pues, era palpable cuando el 3 de enero del 2009 en el salón del Centro Mariapolis de Fontem comenzó el congreso sobre la religión tradicional africana, el primero de este tipo para los Focolares, que se reveló rico en sorpresas. 

         La naturaleza, lugar de encuentro con Dios: ya el título sugiere el ambiente en que se ha desarrollado este programa, que podríamos definir itinerante.

         En los cuatro días de los trabajos, a las intervenciones en la sala se alternaron paseos más o menos breves en el corazón de la selva para llegar a cataratas, poderosos árboles y lugares sagrados. Aquí los Fon, jefes tradicionales del pueblo Bangwa, abrieron las páginas de una tradición atávica, transmitida oralmente de generación en generación, y hoy en peligro de extinción frente a los apremios de la modernidad y el consumismo.

         Los 150 participantes, procedentes de muchos Países de África sub-sahariana, han palpado la religiosidad tradicional del pueblo en contacto con la naturaleza y sus manifestaciones.

         Algunas intervenciones en la sala ayudaron a encuadrar la experiencia vital de estos días.

         Emergió una certeza: diálogo y evangelización pueden proceder juntos. El congreso, en efecto, nació del amor recíproco profundo entre los Focolares y el pueblo Bangwa, pero también de un pacto entre dos Fon, establecido en Fontem en el 2000, durante la visita de Chiara y renovado ahora en el 2009, el último día del encuentro entre los 18 Fon presentes.

         El saludo final de Emmaus y Giancarlo selló esta conciencia. En Fontem se realizó un congreso no solamente académico sino el encuentro de dos pueblos con sus tradiciones -los Bangwa y el de Chiara- que, como dijo Emmaus, “ya son un único pueblo”. 

500 seminaristas en el congreso por el 40° del Movimiento Gens 

         En Pascua de 1968, Chiara dio vida al movimiento gens, expresando el deseo de que "el nuevo Movimiento diera a la Iglesia una nueva generación sacerdotal”.

         En un momento de fuerte crisis, el ideal de la unidad en aquellos años se convirtió en una luz decisiva por cientos de futuros sacerdotes.

         En una sociedad que cambia, global y secularizada, el sacerdote está llamado más que nunca a ser fermento de unidad.

         Con esta convicción, los gens, en el 40° del nacimiento de su Movimiento, se reunieron en Castelgandolfo del 2 al 4 de enero con 500 seminaristas de 4 continentes para el Congreso “Hay una camino… el desafío de las relaciones”.

         Durante dos días y medio pusieron en común sueños y desafíos y muchas experiencias, persuadidos de que lo que más cuenta hoy, es saber construir relaciones auténticas y profundas,  empezando con  ésa con Dios.

         En el centro del Congreso la novedad de nuestra época: el descubrimiento de Dios en las relaciones interpersonales, Jesús entre los que están unidos en su amor. Hablaron algunos de los primeros focolarinos: Marco Tecilla, Peppuccio Zanghì y Bruna Tomasi.

         No faltó una mirada a la situación actual de la Iglesia en el mundo, con intervenciones de expertos y testimonios sobre: Comunicar Dios en una sociedad secularizada.

         En el congreso intervino el card. Grocholewski, Prefecto de la Congregación para la educación católica: “Han venido aquí, - afirmó - […] para beber de una espiritualidad que la Iglesia ha reconocido como uno de los regalos de Dios para la humanidad de hoy, una espiritualidad que los conduce a las raíces del amor. [...]”. 

         ¿Pero cómo transmitir la vida de estos días? Chiara dio la respuesta a través de una video grabación en la que propone "el arte de amar": ‘Hacerse uno, vivir el otro, participar totalmente. Y hacerse uno no con palabras o solo con los sentimientos -precisa Chiara - (…) Sino el hacerse uno cristiano, que significa (…) obrar”.  
 

Intitulación a Chiara del Centro Mariápolis de Cádine 

         La intitulación a Chiara Lubich del Centro Mariápolis de Cádine (Trento) el 24 de enero pasado, da voz a una historia que, como se lee en uno de los periódicos locales,"florecida en el mundo entero, pertenece a las raíces más vivas de la comunidad trentina”.

          Del mismo tono fueron las intervenciones de las muchas personalidades civiles y religiosas presentes en la ceremonia:  del arzobispo de Trento, Luigi Bressan, al presidente de la provincia autónoma de Trento, Lorenzo Dellai, a algunos representante de las Iglesias en Europa. 

         El alcalde de Trento, Alessandro Andreatta definió el Centro "una reserva de esperanza":

         "… Justamente aquí en Cádine, Chiara, hace siete años y medio le pidió a Trento que fuera "ardiente”. […] Traicionaríamos su herencia, si hoy estuviéramos aquí para hacer de Chiara Lubich un monumento, si la entregáramos a la historia para no sentirla hablar más en nuestra crónica de todos los días, más que nunca necesitada de diálogo y fraternidad”. 

         Tuvo gran relieve la dimensión ecuménica de la ceremonia, que respondía a la fisonomía propia del Centro, que Chiara misma le asignó en el momento de la inauguración, en mayo de 1986.

         Para asegurar que este empeño se renueva, la presencia y el testimonio, en Cádine, el 24 de enero, de calificados exponentes de varias Iglesias. Su Eminencia Gennadios Zervos, ortodoxo del Patriarcado de Constantinopla, metropolita de Italia y Malta, que evocó la relación profunda que existía entre el Patriarca Athenagoras I y Chiara; el Obispo Heinrich Herrmanns, de la Iglesia evangélico-luterana de Schaumburg-Lippe, Alemania que subrayó que "para Chiara era evidente que la verdad de Cristo abraza a toda la cristiandad, superando confines y escisiones dentro de ella..”.

         Conmovedor el testimonio coral de que "en Chiara y en su carisma todos ya se encuentran unidos en la diversidad”.

         El Pastor Peter Dettwiler, responsable por el ecumenismo de la Iglesia reformada del Cantón de Zurich, afirmó : "Por el carisma de Chiara he redescubierto mi Iglesia… ¡Chiara era más reformada que yo!... Chiara ha sido un extraordinario fermento de unidad (…) Ella quería ser como Maria que da vida a Jesús entre nosotros”.

         El obispo anglicano David Hamid recordó que el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, reconoce la teología de Chiara como "la simple y devastadora verdad", que "Dios actuará y vivirá plenamente en nuestro mundo cuando… nosotros le pediremos a Dios que viva en nosotros… por Él mismo”.

         Toda la jornada, que terminó con una breve pero participada oración ecuménica, ofreció un fresco de espiritualidad, confirmado por Emmaus en su primera visita oficial a la ciudad natal del Movimiento, mientras define la figura de Chiara como "una vida por la unidad”. "… Ha sido su designio, su llamada –dijo Emmaus-… un corazón abierto, una "luz" que indicó el camino a recorrer para hacer de todos los hombres una sola familia, para ser juntos "constructores de una humanidad nueva", que ya demuestra con hechos (…) que "la fraternidad universal, el proyecto de Dios sobre la humanidad, no es un sueño"…

         Un aplauso denso y compacto acompañó el descubrimiento de la placa por Giancarlo Faletti.

         Del Centro Mariápolis "Chiara Lubich" se parte con una luminosa consigna de Chiara a su ciudad natal, para hacer resplandecer en todas partes: "Recuerdo que cuando era chiquita - dijo en el curso de su visita de 1986 - mirando la ciudad de Trento desde lo alto, me nació dentro un gran deseo: quemar de amor esta ciudad, convertirla en un incendio de amor…, les confío a ustedes este deseo. (…) ¡tengan la seguridad de que estoy con ustedes, siempre!”. 
 

Con Eli en Sudamérica 

         En Brasil para el 50° de la Obra de María 

         Para abrir las celebraciones por el 50º de la Obra en Brasil -cuyo comienzo se remonta a la llegada de los primeros dos focolares en noviembre de 1959- los responsables de las 6 zonas brasileñas invitaron a Eli Folonari que el 19 de enero llegó a la Mariapolis Ginetta, la ciudadela ubicada no lejos de San Pablo.

         El 22 de enero, día del cumpleaños de Chiara, empezó el encuentro para 723 focolarinosi y focolarinos, en el cual también participaron algunos sacerdotes focolarinos y religiosos. ¡Hacía 10 años que no se encontraban todos juntos!

         En el encuentro, abierto con una carta de Emmaus a Eli, se advirtió desde el primer momento una particular presencia de Chiara que Eli contribuyó a hacer más tangible.

         Con el relato de su historia y respondiendo a algunas preguntas, regaló los tesoros de la vida de Chiara y de la Obra de Maria, extraídos del precioso cofre de los 50 y más años vividos junto a ella. Eli habló de la herencia de Chiara leyendo fragmentos en los cuales ella habla de su "testamento": palabras que han reavivado en todos el empeño de fidelidad al carisma.

         Dos video grabaciones de Chiara focalizaron el alma sobre la realidad que este año se profundiza en todo el Movimiento: Jesús en medio. 

         El 24 de enero, exactamente a 65 años del día en que se le reveló a Chiara el misterio de Jesús abandonado, Eli participó a todos la experiencia de la noche espiritualvivida por Chiara en los últimos años. Fue un momento sacro, seguido por una comunión de almas, con el corazón abierto, en la cual cada uno expresó el deseo de amar al Esposo, Jesús abandonado, con "aquella" medida.

         El último día, después de la Misa solemne en la cual 20 entre focolarinas y focolarinos hicieron su primera consagración a Dios, una experiencia de comunión profunda, de alegría, de empeños renovados: una gracia fruto de la presencia de Jesús en medio. 

         El lunes, 26, encuentro con 4 diputados del Movimiento Político por la unidad que presentaron a Eli los proyectos futuros.

         Durante la semana, varias visitas dieron a Eli la posibilidad de conocer más de cerca las varias realidades de la ciudadela en continua expansión: la editorial Cidade Nova, el Centro audiovisual Vida, el polo industrial Espártaco, el Centro estudios, el Centro sacerdotal, la Escuela Aurora, el Centro Ginetta, la empresita de panadería la Espiga Dorada.  

         Del 30 de enero al 1º de febrero, se reunieron unos 900 representantes de los miembros del Movimiento del Brasil.

          Un encuentro que dio un nuevo impulso a ser Evangelios vivos, testigos de la herencia de Chiara, para llevar la presencia de Jesús a cada rincón de este inmenso País. 
 

         Encuentro con las zonas del cono sur en la Mariapolis Lia 

         A 50 años de la llegada del Movimiento de los Focolares a Sudamérica y después de 10 de la última visita de Chiara a las zonas del Cono Sur, la Ciudadela Lia, en Argentina, se vistió de fiesta para recibir a Eli, que estuvo desde el 3 al 9 de febrero.

          Los encuentros, sea con los habitantes e internos de la zona de la Ciudadela, sea con las escuelas permanentes de los gen y las gen, han precedido el esperado encuentro de 3 días en el cual 680 miembros del movimiento, una pequeña representación del pueblo de Chiara de Argentina, Bolivia, Chile, Uruguay, Paraguay, colmó la capacidad receptiva de la Ciudadela.

         Muy variada su procedencia: de la meseta andina a los hielos del sur; de la selva tropical a los vastos desiertos, a las salinas, a la exterminada y fértil "pampa”.  

         Jesús en medio, el tema central de las meditaciones, hizo de todos, inmediatamente, una familia.

         Ya desde el principio, en un clima de fiesta y gran profundidad, Eli comunicó la vida y el amor de Chiara junto con la unidad y los saludos de Emmaus y todo el Centro de la Obra. 

         En varios momentos - alternados con encuentros de grupos caracterizados por una sustanciosa y alegre comunión – Eli narró el hilo de oro de su vida con Chiara: una "divina aventura", como ella mismo la definió.

         En el diálogo con los presentes tocó todos los aspectos de la vida de Chiara: las "sorpresas" del vivir al lado de una fundadora inspirada por Dios; los momentos de distensión y de vida cotidiana, el amor delicado y profundo hacia cada persona que encontraba. 

         La "visita virtual" a la casa de Chiara, guiada por Anna Paula Meyer con un power point, permitió conocer otros aspectos de su vida de focolar. 

         Los textos de Chiara sobre la herencia que nos dejó renovaron la conciencia de su gran patrimonio, provocando en todos el compromiso de tenerlo vivo y hacerlo fructificar en la Obra hoy.

         Una de las muchas impresiones: (…) Fue entrar en la sencillez de la vida de Chiara y al mismo tiempo en un abismo de luz infinita. Es un don para custodiar porque con la vida tendremos que dar a las nuevas generaciones la herencia de ser contemporáneos de Chiara. “

Carta de Eli

A todos aquellos que he encontrado de las zonas de Brasil, Argentina, Uruguay y Chile. 

Rocca di Papa, 12.2.09 

Queridísimas y queridísimos:  

      He regresado a Rocca luego de un largo viaje desde Buenos Aires, cargada de regalos y de cartas. Las que sigo leyendo son sobre todo agradecimientos por el don que Dios nos ha hecho de la presencia de Jesús en medio nuestro en esos días benditos, y a Chiara que nos ha “mirado” con infinito amor. Casi parecía que ella estuviera presente en los momentos de alegría, de luz, y al compartir su vida.

      También para mí ha sido un regalo vivir con ustedes y conocerlos personalmente! En cada encuentro - con los habitantes estables de la ciudadela Ginetta y de la ciudadela Lia, con las pre-escuelas, con las escuelas gen, con los distintos Centros que visité en Brasil, con los políticos, con las empresas del Polo Spartaco, con la Espiga Dorada, la escuela Aurora, etc. – hemos podido realizar esa unidad que me ha hecho “ver” la Obra de Dios, la Obra de María, la Obra que Chiara edificó. Y brotó del corazón un “gracias” al Cielo y también a cada uno de ustedes por su “sí”, por ser todos, esas “popas” y esos “popos”, es decir, esos niños evangélicos que han respondido a Jesús que pasaba y los llamaba.

      Y quisiera agradecer personalmente a todas y a todos los responsables de las zonas que tienen la empeñativa tarea de continuar la Obra de Chiara, como Ginetta, Lia y Vittorio.

      Los encuentros con ellos, fuera de programa, me parece que han sido especialmente cordiales y constructivos para alcanzar nuestro Ideal.

      En fin, pienso que estas horas con Jesús entre nosotros “permanecerán”. 

      Ayer, después de la Misa de agradecimiento con Anna Paula y Marinella, en la casa de Chiara con Gis y otras popas, transmití el saludo de uds. a Chiaretto, Oreste, a Graziella, a Vale …

      Y esta mañana en el Centro de la Obra, al ver a Emmaus, Darci y a otros del Centro, les llevé todo el amor y les aseguré la unidad de ustedes. Ya habían recibido algunas fotos de Brasil … Estos medios de comunicación demasiado veloces …! 

      Permanecemos entonces en el amor recíproco, con Jesús entre nosotros, el don, la herencia que Chiara nos deja 

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Palabra de Vida del mes de Febrero

“Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo”.

(Lc, 14,26)1  

   ¿Qué dices? ¡Son palabras con exigencias tremendas, radicales, jamás escuchadas! 

   Y, sin embrago, ese Jesús que dijo que el matrimonio es indisoluble y dio como mandato que amáramos a todos y por lo tanto particularmente a los padres, ese mismo Jesús ahora pide que pongamos en segundo lugar todos los bellos afectos de la tierra, si es que son un impedimento para el amor directo, inmediato, a Él. Sólo Dios podía pedir tanto. 

   Jesús, de hecho, arranca a los hombres de su modo natural de vivir y los quiere ligados antes que nada a Sí mismo, para componer sobre la tierra la fraternidad universal. 

   Por esto, donde encuentra un obstáculo para su proyecto “corta”, y en el Evangelio habla de “espada” - espiritual, se entiende. Y llama “muertos” a aquellos que no supieron amarlo a Él más que a la madre, a la esposa, a la vida. ¿Recuerdas a ese hombre que le pidió que lo dejara sepultar a su padre antes de seguirlo? Justamente a él Jesús le respondió: “Deja que los muertos entierren a sus muertos”2. 

   Quizás ante tanta exigencia habrás sentido un estremecimiento de temor, quizás habrás pensado relegar estas palabras de Jesús a su tiempo, o destinarlas a los que deben seguirlo de un modo particular. 

   Te equivocas. Esta palabra vale para cualquier época, incluso para la actual, y vale para todos los cristianos, también para ti. 

   En los tiempos que corren se te pueden presentar muchas ocasiones para poner en práctica la invitación de Cristo. 

   ¿En tu familia alguien critica el cristianismo? Jesús quiere que tú lo testimonies con la vida y en el momento oportuno con la palabra, incluso a costa de que se burlen de ti o te calumnien. 

   ¿Eres madre y tu marido te invita a interrumpir un embarazo? Obedece a Dios y no a los hombres. ¿Un hermano te quiere agregar a una compañía con fines poco claros, o incluso reprobables? Desasóciate. ¿Algún pariente te invita a aceptar dinero poco limpio? Mantiene tu honestidad. ¿La familia entera te quiere involucrar en un laxismo mundano? Corta, para que Cristo no se aleje de ti. 

   ¿Eres de una familia poco creyente y el hecho de tu conversión a Cristo produjo división? No te alarmes, es un efecto del Evangelio. Ofrece a Dios el desgarro del corazón por aquellos que amas, pero no cedas. 

   ¿Cristo te llamó de modo particular y ahora llegó el momento en que tu donación total requiere dejar el padre y la madre, o tal vez renunciar a la novia? Concretiza tu elección. Quien no tiene lucha, no tiene victoria. 

   “Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo”. 

   “… y hasta a su propia vida”. ¿Estás en una tierra de persecución y el exponerte por Cristo pone en peligro tu vida? Ten coraje. A veces nuestra fe puede pedir también esto. No se termina nunca del todo la época de los mártires en la Iglesia. 

   Cada uno de nosotros, en su existencia, se encontrará ante la elección entre Cristo y todo el resto para seguir siendo auténtico cristiano. Por lo tanto, te tocará también a ti. 

   No tengas miedo. No tengas miedo por la vida: mejor perderla por Dios que no encontrarla jamás. La otra Vida es una realidad. 

  Y no tengas miedo por los tuyos. Dios los ama. Un día – si tú los sabes posponer por Él – pasará al lado de ellos y los llamará con las palabras fuertes de su amor. Y tú los ayudarás a volverse, contigo, verdaderos discípulos de Cristo..

  .

Chiara Lubich

 

Publicación mensual del Movimiento de los Focolares

1. Palabra de vida de octubre de 1978, publicada en Essere la Tua Parola, Chiara Lubich e cristiani di tutto il mondo, vol. I, Roma 1980, p. 111-113.

2. Evangelio de Lucas, cap. 9, versículo 60

de Emmaus para los Gen

Rocca di Papa, 22 diciembre 2008 

Al Centro de la Obra

Al Consejo general

Al Centro de coordinación

A las delegadas y a los delegados de la Obra en zona 
 

Queridísimos y queridísimas, 

     Quisiera llegar con esta carta mía en vuestros focolares, en vuestras familias, en los núcleos, unidades, comunidades, en todas partes donde se encuentran con Jesús en Medio, para desearles la más bella Navidad!

     Es la primera que festejamos en esta unidad nueva entre cielo y tierra que la presencia de Chiara en el Paraíso nos hace experimentar fuertemente. Nos sentimos con ella, en ella, y al mismo tiempo la sentimos siempre con nosotros, presentísima, sosteniendo cada paso nuestro con su amor infinito, fijado para siempre en el amor de Dios.

     Mi deseo es de seguir adelante, en aquella continua novedad de vida que la Navidad nos subraya.

     Aprovecho para agradecer a cada una y cada uno por todos los saludos, flores, dulces, dones que invadieron mi casa de todas partes del mundo y que me han dado la alegría de poder compartir tantas cosas buenas con tantos focolares. Que Jesús niño les haga experimentar el céntuplo!

     En el Te Deum que celebraremos el 31 de diciembre en el Centro de la Obra agradeceremos a Dios por tanto amor vivido en este año tan especial para todos nosotros, que perderemos en su corazón para que haga con él un don a Maria.

     Como saben el año nuevo empezará para mi con el viaje a África, junto con Giancarlo y con un pequeño grupo de focolarinas y focolarinos.

          

     Estaré ausente del Centro del 2 al 9 de enero. Quedarán aquí, para cada eventual necesidad, Darci y Arnaldo.

     Parto con tanto agradecimiento a Dios que, a través de las circunstancias, ha guiado mis pasos para que mi primer viaje continental sea en África.

     Conciente de no conocer nada de este País, siendo que no estuve nunca aún si he seguido la vida de la Obra a través de relaciones y noticias de los nuestros, estoy feliz de poder ir libre de cada idea y con el corazón abierto para acoger los frutos que el amor de Chiara ha generado en estos pueblos. 

     Entraré en puntas de pie, pidiendo a Chiara de darme su corazón, con el deseo solo de hacer mi parte, aquella que Dios me hará descubrir momento por momento, para que la Obra de Maria sepa magnificar el designio de Dios sobre África y ayudarla a cantar la propia insustituible nota en el concierto de la humanidad.

     Cuento, contamos, con las oraciones y con la unidad de todos ustedes y les contaremos – estoy segura – las maravillas de Dios!

     Empezamos juntos, con Jesús entre nosotros, el nuevo año que confiamos a la Virgen para lo colme de sus gracias y nos lleve adelante en el Santo Viaje. 

     Con toda mi unidad

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Próximo encuentro

En la Jornada de los Jóvenes, que se hará en Mariápolis Lía.
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